jueves, 15 de abril de 2010

Amantes


DIÁLOGOS DE CINE
Película: Amantes
Dirección: Vicente Aranda
Año: 1991
Guión: Alvaro del Amo, Vicente Aranda y Carlos Pérez Merinero
Actores: Maribel Verdú (Trini) y Jorge Sanz (Paco)

TRINI

Me romperé las piernas, me sacaré los ojos, me cortaré las manos y los pechos, hasta que no sea más que una ruina a tus pies, para que tengas lástima de Trini, y eso no te deje vivir..., para recordarte toda la vida que no supiste querer a Trini... a Trini, que sólo deseaba cuidarte, darte hijos, ofrecerte su cariño... Sólo eso quedará entre nosotros a partir de ahora... ¿lo quieres así?




El video contiene spoilers si no has visto la película.

miércoles, 14 de abril de 2010

Darwin Deez


DISCOS RECOMENDADOS
Darwin Deez
Disco: Darwin Deez

¡Friki el último!

Sé que tendría que estar escribiendo sobre el último disco de Erykah Badu o de lo nuevo de Rufus Wainwright, que estos días ocupan mi equipo de música y mis tarareos. Pero, de repente, una nueva presencia inquietante ha irrumpido en mi vida sin pedir permiso, Darwin Deez.
Si tengo que ser del todo sincero todavía no tengo una impresión muy clara al respecto. Si me gusta o me disgusta. Creo que me dejaré llevar.
Ya había notado que lo "friki" lleva años tomando posiciones en la sociedad. Quizá haya llegado su hora y no seré yo quien me oponga. Desde luego, este nuevo video-clip de la banda neoyorkina es toda una declaración de principios y de paso promocionan su primer disco. Porque que yo sepa sólo han perpetrado uno, aunque el año pasado ya se escuchó mucho el tema Constellations.
Y a mí que su cantante, el tal Darwin, me recuerda a Jamiroquai. Cosas mías, seguro. Bueno, a disfrutar de Radar Detector que no tiene desperdicio.

martes, 13 de abril de 2010

Treme


RELATOS EN SERIE
Treme
Cadena: HBO

Tras el Huracán

Ambientada en Nueva Orleans tres meses después de la catástrofe del Katrina y en una de las zonas más afectadas por el siniestro, Treme (vecindario de mayoría negra de esta castigada ciudad), la nueva de serie de HBO ha comenzado ya su andadura. Y hay muchas promesas a su alrededor: un gran equipo que ya realizó una, no menos, gran serie de igual calado social, The Wire, que por desgracia estos días ha sufrido una pérdida irreparable en el guionista y productor ejecutivo David Mills que casi ha puesto en peligro la supervivencia de este nuevo proyecto. No obstante, la continuidad tras su estreno parece garantizada. ¿Serán capaces de superar a su precedente?

Otra promesa, y más importante si cabe, es contar con honestidad las consecuencias de un desastre en el que todavía hoy resuenan ecos de incompetencia gubernamental. Y de momento, todo esto lo cumplen gracias, entre otras cosas, a la independencia que garantiza a sus contenidos la cadena por cable HBO y al mosaico de personajes elegidos para contar esta historia que luchan por reconstruir cada uno a su manera la "ciudad que fue", ahora olvidada, como un tercer mundo en mitad de Norteamérica a la que no se quiere mirar por vergüenza.

Treme toma como punto de partida una ciudad devastada, sin comunicaciones (no hay autobuses, la gente se desplaza en taxis), sin gas ni agua en las casas, viviendas que, como dice uno de los personajes de la serie, todavía contienen cadáveres en su interior, civiles que siguen buscando a sus familiares... Y en esa situación este grupo de personas deciden continuar viviendo o sobreviviendo sea cual sea la pasión que les impulsa: la justicia, la música...

Hay mucha música en la serie, no en vano Nueva Orleans es la cuna del jazz. Pero lo que sobre todo hay es mucho talento delante y detrás de las cámaras. Un casting que alterna actores conocidos (John Goodman, la gran Melissa Leo) con otros que lo son menos pero que aportan la autenticidad necesaria a un guión lleno de sutilezas. No diré que es una serie para todos, tampoco lo era The Wire, pero su calidad es innegable. Esperemos que tenga un largo caminar.

domingo, 11 de abril de 2010

Leonardo DiCaprio



PERFILES
Leonardo DiCaprio

Edad: 35 años.
Sus comienzos: La pequeña Lassie, el culebrón Santa Bárbara y, sobre todo, la sitcom familiar Los problemas crecen.
La gran oportunidad: Vida de este chico junto a Rober DeNiro y ¿A quién ama Gilbert Grape?
La confirmación: Romeo + Julieta de William Shakespeare, lo convirtió en un ídolo de quinceañeras.
Taquillazo: Titanic, sin lugar a dudas.
Padrinos: Al principio Robert DeNiro y ahora Martin Scorsese, su gran mentor.
Parecidos razonables: Frank Sinatra y Errol Flynn.

Nominaciones a los Oscars: ¿A quién ama Gilbert Grape? (secundario) en 1994, El Aviador en 2005 y Diamante de Sangre en 2007 (protagonista).
Nominaciones interrumpidas: muchas, La habitación de Marvin (secundario), Atrápame si puedes (protagonista), Infiltrados (ese año fue nominado por Diamante de Sangre, por una nefasta campaña de la productora de la cinta de Scorsese que no aclaraba el apartado en el que debía optar y porque la Academia no puede nominar el mismo año en una categoría dos trabajos distintos de un actor) y la más sangrante Revolutionary Road. Es probable que Shutter Island corra la misma suerte.
Oscars: Ninguno, todavía.
Otros reconocimientos: El Globo de Oro al mejor actor protagonista por El Aviador y El Oso de Plata del Festival de Berlín a la mejor interpretación masculina por Romeo + Julieta de William Shakespeare.
Salario: Por Diamante de Sangre cobró 20 millones de dólares. Su tope hasta la fecha.
Papeles para los que fue considerado: La lista es interminable. Me llaman la atención: el Robin de Batman Forever, Spider-Man, American Psycho, Boogie Nights, Soñadores de Bernardo Bertolucci, El Buen Pastor dirigida por Robert DeNiro y, agárrense, el

coronel Hans Landa de Malditos bastardos. Tarantino pensó en él pero acabó optando por una opción más económica y afortunada, el gran Christoph Waltz.
Es muy amigo de: Kate Winslet (sus hijos lo llaman "tío Leo"), Vincent Gallo, Tobey Maguire (de infancia), Lukas Haas, Mark Wahlberg y Kevin El Séquito Connolly.
Quizá no recuerdes: Que trabajó con Woody Allen interpretando un álter ego de sí mismo en Celebrity (1998).
Pendiente de estreno: Origen (Inception, 2010) de Christopher Nolan, previsible taquillazo de este verano.
Proyectos: Hoover, sobre el fundador del FBI, J.Edgar Hoover a las órdenes de Clint Eastwood y llevar la biografía de Sinatra al cine con Martin Scorsese, entre otros muchos proyectos.
Actividades paralelas: Salir con modelos y las causas ecológicas.

3-3

sus tres picos más altos (en mi modesta opinión):


sus tres resbalones (porque nadie es perfecto):

A favor: Un talento indiscutible y una voluntad de superación en cada nuevo trabajo.
En contra: Su físico, un rostro aniñado. Pero a tenor de los cánones estéticos de hoy parece ir más bien en su favor.

Shutter Island



ESTRENOS
Shutter Island
Dirección: Martin Scorsese
Año: 2010

Descenso a los infiernos de la locura

El interés del director Martin Scorsese por el cine y su historia es de sobra conocido. El papel que gustosamente ha adoptado de historiador y protector del legado cinematográfico americano así lo atestiguan. Hace poco tuve la oportunidad de ver en el canal TCM un documental sobre la figura de Val Lewton, productor de películas como La mujer pantera o El ladrón de cuerpos, todas ellas de bajo presupuesto y adscritas al género de horror, titulado Val Lewton: The Man in the Shadows (2007) narrado y producido por el propio Scorsese. No es de extrañar, y ya se echaba en falta, que el director neoyorkino se adentrara en estos territorios.

La premisa, Shutter Island, una magnífica y compleja novela de Dennis Lehane, autor también de Mystic River y guionista de algunos capítulos de la serie de HBO The Wire, que se ambienta en los 50, en plena Guerra Fría (se cita la bomba de hidrógeno y la amenaza comunista como psicosis), época de experimentación psiquiátrica hacia métodos más moderados, consecuencia de la multitud de traumas ocasionados por la Segunda Guerra Mundial. Y menciono esto porque la acción se desarrolla en un apartado hospital psiquiátrico, localizado en una isla cerca de Boston dada la peligrosidad de sus pacientes, casi todos asesinos. Hasta allí se desplazan dos policías (Leonardo DiCaprio y Mark Ruffalo) para resolver un caso de desaparición. El de Rachel Solando, una filicida internada en el centro.

Y hasta aquí voy a contar del argumento para no desvelar más de lo necesario de este, para mí, apasionante relato que mezcla sueños, o más bien pesadillas, flashbacks y realidades que no lo son tanto. Y para ello nada mejor que un buen narrador, Martin Scorsese, que dirige con pulso e imaginación esta intrincada historia como el gran creador de imágenes que es.

Con el cine de serie B como referente y también el de Alfred Hitchcock (la textura y los colores de la imagen, obra del operador Robert Richardson, y la escalera del faro que aguarda arriba la verdad nos recuerda tanto a la de Vértigo) construye una película singular acompañado de su equipo habitual y la complicidad de ese gran actor, cada día mejor, Leonardo DiCaprio, que aquí compone un personaje intenso y complejo que soporta sobre sus hombros el peso de toda la película. Eso sí, muy bien acompañado de secundarios de lujo como Ben Kingsley, Max Von Sydow o Patricia Clarkson.

Hacia la mitad del metraje el director pone parte de sus cartas al descubierto. Porque no le interesa tanto mantener el suspense como ir navegando por los distintos géneros que este material le permite hacia un memorable clímax final. Así Scorsese se sirve tanto del policíaco como de los films de terror más góticos para llegar al melodrama, la tragedia en el sentido griego del término.

Por ponerle un pero, una única secuencia que muestra una matanza de nazis en travelling se me antoja excesiva y fuera de lugar. Darle belleza estilística a un acto de barbarie sin ningún tipo de justificación alguna más allá de simular una metralleta con la cámara, no me parece razón de peso para contar así esta escena. Y más cuando el tono de la película no parodía o ironiza sobre la violencia; pero Richardson venía de rodar con Quentin Tarantino Malditos bastardos y todavía no había cambiado el chip. Eso debió ser.

Destacar, por último, una banda sonora que reúne temas de John Adams, Nam June Paik, Brian Eno y Max Richter entre otros. Curiosa y arriesgada selección musical que funciona sorprendentemente bien con las imágenes y que genera mayor inquietud si cabe. En los títulos de crédito finales podemos escuchar la increíble voz de Dinah Washington acompañada de la sobrecogedora música de Richter. Todo un lujo.

sábado, 10 de abril de 2010

Trailer - The Kids Are All Right


NO PUEDO ESPERAR
The Kids Are All Right
Dirección: Lisa Cholodenko

El apacible hogar de una pareja lésbica (Annette Bening y Julianne Moore) se ve alterado el día que sus retoños, concebidos a partir del semen de un donante anónimo (Mark Ruffalo), quieren conocer a su padre biológico. No tardan en encontrarlo e intentar que se integre como parte de la familia, lo que da pie a toda una serie de situaciones delirantes.

Planteada en tono de comedia, la película obtuvo unas críticas entusiastas en el último Festival de Sundance. Sobre todo, sus intérpretes la pareja formada por Bening y Moore y un Ruffalo inmaduro y retozón. Es curioso que siempre sea el cine indie (Puedes contar conmigo, Mi vida sin mí...) el que saca mayor provecho de este actor. El cine de los grandes estudios lo tiene absolutamente desaprovechado (Zodiac, Shutter Island...). En fin, que esta película dará mucho que hablar la próxima temporada.

Ciudad de Vida y Muerte



ESTRENOS
Ciudad de Vida y Muerte
Título Original: Nanjing! Nanjing!
Dirección: Lu Chuan
Año: 2009


Los desastres de la Guerra

Por fin se estrena la ganadora de la Concha de Oro del último Festival de San Sebastián, Ciudad de Vida y Muerte, cinta que narra la Masacre de Nankín en diciembre de 1937 en plena Segunda Guerra Sino-Japonesa, para muchos historiadores el inicio de la Segunda Guerra Mundial, por lo menos, en su frente asiático. En la que fuera capital del sur de la República de China las fuerzas japonesas mataron a 300.000 civiles, un hecho que el cine chino, aunque muy dado a recreaciones históricas, todavía no había prestado su debida atención.
Lu Chuan, un cineasta con escasa filmografía, despliega aquí un talento cinematográfico que sorprende por inesperado. Se le ha criticado, en algunos sectores, la escasa identidad oriental de la película, cuyo modelo narrativo parece más cercano al cine que Steven Spielberg hizo sobre la Segunda Guerra Mundial en los 90, La lista de Schindler (Schindler's List, 1993) y Salvar al soldado Ryan (Saving Private Ryan, 1998), que a las reconstrucciones históricas de sus paisanos Chen Kaige y Zhang Yimou. A mí esto no me parece ni bueno ni malo; Chuan utiliza los referentes de cine bélico, no sólo Spielberg también Senderos de gloria (Paths of Glory, 1957) de Stanley Kubrick, que le ayudan a narrar este relato tremendo de forma directa y desnuda, al tiempo que imprime un ritmo que resulta accesible tanto para el espectador occidental como para el oriental. Se deshace de esa manera de simbolismos y poéticas locales, por mucho que nos fascinen, para relatar una historia que necesita ser contada y escuchada por todos. Esa es su noble intención.


Eso no significa que la película dulcifique, aligere o, en el peor de los casos, frivolice la crudeza de los actos y su trascendencia en favor del espectáculo cinematográfico, muy al contrario mantiene un tono sobrio, respetuoso y consecuente con los hechos acaecidos. No hay maniqueísmo fácil ni maldad estereotipada. Es una radiografía de la crueldad en tiempos de guerra, dónde la ética y la moral parecen estar totalmente fuera de lugar. Porque como la "la lista" de Spielberg, la película no se centra en el conflicto sino en las atrocidades que se cometieron contra los civiles. Lo que tiene que permanecer en la memoria y no en el olvido, que llevan al ser humano a repetir las mismas barbaries una y otra vez.

Tras la proyección, un largo silencio inunda la sala que dura todos los títulos de crédito. Yo particularmente sé que llevaré la película y sus personajes a cuestas unos cuantos días. En ese espacio común nos queda al menos la certeza de haber asistido al visionado de una obra mayúscula.